n o t i c i a s i n i c i o c o n t a c t o mas  i n f o r m a c i o n c a m p a ñ a f o t o s p e d i g r e e


   Conocí por primera vez el Bearded Collie en Julio del 2003,  cuando por casualidad me topé con la foto de uno en la tapa de  una conocida revista de Argentina. El perro de la foto que tanto  me encantó, era nada más ni nada menos que Brenringas Frankly My Dear, un abuelo de Gerónimo, que estaba siendo campañado en Argentina. Fue, como dicen, amor a primera vista.

  Leyendo y mirando fotos, fui aprendiendo algunas cosas sobre esta encantadora raza: de su simpatía, su alegría y de su amabilidad… mientras que admiraba los ejemplares que participaban de las exposiciones en Argentina.

   Con lo poco que fui averiguando, cada día estaba más segura que los Beardies me encantaban, pero en ese entonces nunca imaginé que estaría conviviendo con un Beardie en tan poquito tiempo.

  Sin embargo, en Octubre del 2005 llegó a casa Watson de un Rebaño Escocés   del exitoso y reconocido criadero “De un Rebaño Escocés”, propiedad de la Sra. Elba de Bruno Magnasco.

   Watson o Gerónimo, como lo llamamos en casa, nos demostró que el Beardie es realmente todo lo que uno espera de él: bonachón, hermoso, amigable e inteligente. Estamos orgullosos y más que agradecidos por la oportunidad de tener este perro tan maravilloso con nosotros.

Tatiana De Tommaso.
A veces podemos meter la pata, pero nunca la manito